...pasaron unos días y traté de contactarlo como me fuera posible. Marqué números que encontré en mi libreta y visité los lugares que frecuentaba, pero sin respuestas. Aún me preguntaba que estaría haciendo en estos momentos si estuviera tras la puerta buscando la llave para entrar a casa e imaginaba que flores tendría en la mano esta vez. El sonido del teléfono me hizo regresar a la realidad, pensaba que era él tratando de saber sobre mi, pero no era más que un aviso de deuda de no pago de alguna cuenta vencida que tenía en algún lado de la casa.