recuerdo mirar el despertador al momento de sonar la alarma y sin pensarlo la desactive mientras cerraba los ojos y dejaba caer de golpe la cabeza en la almohada. Por unos segundos me sentí preocupada hasta que decidí voltear y ver tus ojos fijamente clavados en mi. Tuve la sensación de que la alarma te había causado alguna molestia y solo supe bajar la cabeza y decir lo siento, pero tu sonrisa me calmó y tu abrazo me dijo "quédate".
Ya solo recuerdo faltar nueve horas al trabajo pero sentí que fueron 5 minutos más a tu lado luego de apagar la alarma.