El pueblo es una planta que necesita cuidado y atención cada uno de los días del año para florecer pero los políticos la riegan al aproximarse las elecciones y cuando quieren sus frutos, para luego descuidarla todos los otros días. Cuando la planta se rebela y sus raíces se extienden en busca se agua, ellos llegan queriendo sacarla de la pradera para dejarla encerrada en un macetero donde podrán evitar que eche raíces y si es descuidada, se secará; sin embargo sus raíces buscarán por donde escapar.
No puedes evitar la libertad de una planta.
Señores políticos, las plantas no solo se riegan por interés en sus frutos.